Álex N. Lachhein

Ponencia · 16 de septiembre de 2026 · Álex N. Lachhein

«La dictadura de las minorías»

XI Congreso Internacional sobre Papagayos · Loro Parque · Puerto de la Cruz, Tenerife

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    Diapositiva 1: Portada — La dictadura de las minorías

    Muy buenos días a todos. «Si vis pacem, para bellum». Si quieres la paz, prepárate para la guerra. Una frase ideal para encabezar una ponencia como esta titulada «La dictadura de las minorías»... No es un adorno grandilocuente, y les adelanto ya que, hoy, no me han invitado aquí a hablarles de pájaros, no: me han pedido, que venga a hablarles de una guerra. A algunos a lo mejor no les gustará lo que van a oír a continuación (o sí), pero sepan que es su guerra también: la suya, la nuestra, la de todos.

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    Diapositiva 2: El ponente — Álex N. Lachhein
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    Diapositiva 3: Cap 1 · La actualidad en noticias

    Los últimos tiempos han sido prólijos en noticias con un denominador común. Algunas de ellas, curiosamente, con loros y guacamayos como protagonistas... que es precisamente el tema principal de este Congreso. Observen ustedes algunas. Titulares:

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    Diapositiva 4: Ley 7/2023 — sello BOE

    El actual Gobierno de España publica en el BOE, y contra todo pronóstico, la llamada Ley animalista 7/2023, de 28 de marzo, de Protección de los Derechos de los Animales. La ley más contestada y desobedecida de toda la democracia española. Una ley que nunca tuvo que ser aprobada. ¿Su objetivo subliminal?: bajo la excusa del maltrato, en el futuro dotar de derechos jurídicos a los animales y prohibir la relación tradicional del Hombre con ellos. Así, tal cual. Y esto, señores, es sólo el primero de los titulares.

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    Diapositiva 5: El loro yaco de la jubilada — A NOMBRE DEL ESTADO

    Otra: el Gobierno de España le roba el loro yaco a Dori, una jubilada de 75 años de Madrid. Un animal totalmente legal. Se lo dejan en depósito a la señora en su casa, sí... pero a ahora a nombre del Estado. Ella lo cuida, lo alimenta, lo quiere, pero ahora el dueño es el Estado, que cuando le plazca se lo puede quitar. Setenta y cinco años tiene esa señora. Vayan ustedes calculando quién es aquí el maltratador.

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    Diapositiva 6: 34 yacos enviados al Congo

    Y seguimos: el Gobierno de España manda al Congo a treinta y cuatro loros yacos criados en cautividad y decomisados ilegalmente a sus legítimos dueños. Loros domésticos nacidos en casa, que no han visto una selva en su vida, abandonados en plena jungla para que mueran allí. Y a eso, señores, algunos de nuestros gobernantes lo llaman «devolverlos a la Naturaleza».

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    Diapositiva 7: El Jardín de las Aves, El Hierro — INCAUTADO

    Y no paramos: el Gobierno de España, a través de la Guardia Civil, incauta ilegalmente del centro El Jardín de las Aves de El Hierro —aquí, en Canarias, aquí, en casa— 57 cacatúas y guacamayos domésticos. ¿El motivo? No portaban anillas cerradas en las muñecas. Y a su dueño, un reconocido avicultor canario, lo acusan de delitos contra la fauna. Cincuenta y siete aves. Aquí al lado, en casa. Por no mencionar también el cocodrilo enano que el Gobierno le quiso robar a su legítimo dueño en Torrijos por pesar más de dos kilos, o las dos enormes orcas desahuciadas de su hogar y familia en un acuario francés, y a las que nuestro Gobierno (escudándose en un informe fantasma), sigue negando el asilo en España.

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    Diapositiva 8: Un denominador común

    Todos estos casos tienen, como digo, un obvio denominador común casi omnipresente, pero también otro mucho más hondo. Y es el objetivo irrenunciable de una minoría social y fanática: acabar con los valores del Humanismo y con los pilares de nuestra civilización occidental. Y, en lo que hoy nos ocupa, acabar con la relación tradicional del ser humano con los animales, bien sea esta por ocio, tradición, cultura o negocio. Una relación que permitió al Hombre llegar a ser la especie dominante en la Tierra y que hoy, los intolerantes, sentados algunos en el sillón del poder, quieren suprimir a base de todo tipo de prohibicionismos. Buscan a futuro, la inconfesable prohibición por ley del consumo de cualquier producto de origen animal. Que nadie se confunda: esto no son casos sueltos. Esto es un plan.

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    Diapositiva 9: Cap 2 · Humanismo vs Veggie Animalismo

    Cuando los ciudadanos votan y votan y siguen votando a sus verdugos, no son víctimas: son cómplices. Nuestros padres y nuestros abuelos no darían crédito a lo que hoy vivimos. Y se preguntarán ustedes: ¿cómo es posible que nos hayamos permitido el llegar hasta aquí? ¿Cómo es posible que suframos leyes que buscan acabar con los zoos, los circos, los acuarios, los toros, la caza, la pesca, la ganadería, el pastoreo, las mascotas, los museos, la avicultura y la cría de exóticos... y hasta con la dieta omnívora? ¿Cómo es posible que hoy esté mal visto montar a caballo, que un invidente tenga un perro guía, salir a cazar el domingo unos conejos, ir al circo o al zoo con tus hijos o incluso, comprar un solomillo en el supermercado? Michael Hopf ya lo explicó en el poema. Este poema, que ahora ven en pantalla.

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    Diapositiva 10: Cita de Michael Hopf — las 4 fases
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    Diapositiva 11: Estamos en guerra

    Veníamos de una época de fortaleza y tiempos fáciles, de prosperidad y de libertades y derechos conquistados a sangre y fuego, y por los que nuestros padres y abuelos dieron hasta su vida para que nosotros pudiéramos disfrutarlos, pero que, hemos dilapidado, desde nuestra zona de bonanza y confort. Podíamos haberlo evitado pero no quisimos. Y hoy el enemigo del Humanismo es un monstruo tan enraizado culturalmente que para vencerlo hará falta poco menos que una revolución. Porque el enemigo está hambriento, conoce nuestros complejos y nuestras debilidades —por defendernos nos llama fascistas— y viene a cortarnos la cabeza. Así que no nos engañemos: estamos en guerra contra a un enemigo minoritario, común a todas las personas normales que tienen una relación tradicional con los animales. Un enemigo que quiere prohibir granjas, zoos, acuarios, museos y tiendas de mascotas. Un enemigo que quiere igualar en derechos al Hombre y al animal para provocar la extinción del ser humano. En guerra contra el 'wokismo'. No hay otra.

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    Diapositiva 12: El lado correcto de la historia

    Pero sépanlo bien todos: ustedes están en el lado correcto de la historia. Ustedes, los que crían, los que madrugan cada mañana para dar de comer a sus aves. Somos los buenos. Y por ese hecho, que es una verdad incuestionable, no debemos dar ni un paso atrás en la defensa de nuestros derechos y de nuestras libertades. Porque la avicultura y la cría de exóticos son actividad fundamental para la conservación de las especies y del medio natural. Y además son un derecho: uno que nos hemos ganado con sangre, sudor y lágrimas. Esto va de derechos y libertades así que, ni un paso atrás.

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    Diapositiva 13: Cap 3 · El origen del mal

    Pero repito, ¿cómo es que hemos llegado hasta aquí? Si me permiten, voy a echar la mirada atrás y que vean de dónde venimos. Y lo hago para que tengan ustedes argumentos contra un enemigo que no está capacitado de ninguna de las maneras para dar lecciones éticas, morales ni científicas a nadie. Al enemigo, estudiándolo a fondo, se le vence, decía Sun Tzú. Y ese enemigo, sépanlo, es de carácter religioso, y lo firma un triunvirato evangélico: el veganismo, el animalismo y el ecologismo. Los tres evangelios verdes. No todos los animalistas son veganos... pero sí que todos los veganos son animalistas.

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    Diapositiva 14: Especismo — la llave de todo

    Estos tres brazos evangélicos pertenecen hoy a un ejército mayor: el del 'wokismo' y la corrección política al servicio del globalismo de las élites. Y su verdad revelada tiene un único objetivo: abolir el especismo. No olviden este neo-término, porque es la llave de todo el problema que nos ocupa. Especismo: la supuesta discriminación de otras especies por parte del ser humano. Según el veggie animalismo, ser personas no nos da derecho a priorizar nuestros intereses sobre el resto de animales. Y ni que decir tiene que cualquier omnívoro es un especista y maltratador para esta gente. Si tienes mascotas, muchísimo más. Esa es su arma arrojadiza en esta guerra. Para el Eco Veggie Animalismo el ser humano no forma parte de la evolución de la vida sobre el planeta sino que debió de aterrizar en paracaídas sobre la Tierra y por tanto, es un cuerpo extraño e invasor y hay que exterminarlo. El Hombre según ellos, actúa como un cáncer sobre la madre Naturaleza.

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    Diapositiva 15: Cap 4 · Ecologismo vs Ecología

    El primero que abrió brecha en la actualidad informativa de los 70’s fue el ecologismo. Un movimiento de naturaleza política, con soldados bien adoctrinados y todos de un determinado color; activistas -y no delincuentes-, se autoproclaman. Tras la caída del muro de Berlín colonizaron las democracias de la vieja Europa. Aquellos jóvenes desencantados del otro lado del telón de acero vieron desaparecer su mundo, y se agarraron al mensaje verde como a una tabla de salvación. Pero claro, ecología y ecologismo son cosas absolutamente distintas.

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    Diapositiva 16: Ecología (ciencia) vs Ecologismo (política)

    La primera es ciencia; la segunda, pura política disfrazada de verde. El ecologista es un activista político que busca vivir del dinero público bajo la excusa de la conservación. Es un aficionado, un amigo de lo verde, un amateur... no un doctor en ello. Y cuando uno está enfermo, si quiere curarse, va al médico, no al curandero. En Greenpeace por ejemplo, sólo uno de sus fundadores era científico: el Dr Patrick Moore, biólogo. El resto, todos sin estudios. Fueron muy necesarios los partidos verdes en su momento e hicieron buenas cosas luchando contra la contaminación del aire, de las aguas o la conservación de los bosques; Sin embargo su tiempo fue breve: una vez arregladas las cuestiones mediambientales se quedaron sin espacio, pues todos los demás partidos políticos absorbieron el mensaje ecologista en sus propios programas electorales, dejando a los ecologistas sólo con sus votantes más incondicionales y ya está. Y así, hasta hoy, en que hipócritamente han unido fuerzas con el veggie animalismo de moda para obtener más votos, a sabiendas de que son como el agua y el aceite: dos polos que se repelen. De esta unión nace el acrónimo E.V.A. (Eco Veggie Animalista). Tenemos lo que votamos. Y el censo electoral rema a su favor porque la mayoría de la gente que vota a estos sujetos es urbanita. El campo, el mundo rural, que es quien podría parar los pies a estos individuos está cada día más vacío y la mayoría del censo electoral reside en las ciudades, caladero de votos por excelencia del fanatismo.

    Entre los padres de la ciencia ecológica se citan a Rachel Carson o a Aldo Leopold, autores de obras literarias eternas. Entre los del ecologismo, en cambio, se cuenta al eugenista finlandés Kaarlo Pentti Linkola, quien planteaba la reducción de la población mediante asesinato, y devolviéndola a la Edad Media mediante el bombardeo de las ciudades con armamento nuclear. Toda una joya el ídolo en la sombra de los ecologistas, del cual tiempo después, ellos mismos se vieron obligados a renegar. Linkola no fue la única brújula del ecologismo, que va. Hay muchos más. Entre ellos, por citar algún otro peso pesado de los últimos, se encuentra el famoso capitán Paul Watson, cabeza dirigente del grupo pro-ballenero "Sea Shepperd", reclamado judicialmente por varios gobiernos, y declarado persona "non grata" por otros tantos. ¿La máxima de Goebbels favorita de Watson?: Ésta.

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    Diapositiva 17: Paul Watson, el 'non grato'
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    Diapositiva 18: Cap 5 · Religión y fanatismo vs Ciencia

    Como digo, los ecologistas fueron los primeros en salir a escena. Pero veganos y animalistas (más peligrosos) llevaban mucho más tiempo que ellos creciendo en la sombra: aparecieron a principios del siglo XX. Es una historia muy desconocida debido a la censura informativa de vivir en un Occidente cada día más oprimidos por una dictadura camuflada: la dictadura de las minorías. Una autocracia heredera del comunismo, que tras perder la lucha económica, se transformó en lucha social merced al visionario de Antonio Gramsci que, en su día dijera, que no se podía vencer -e implantar- el marxismo económico anti-capitalista, sin antes ganar la batalla cultural.

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    Diapositiva 19: Gramsci y el marxismo cultural

    Es lo que se ha venido en llamar marxismo cultural. Y hoy, en todos los países occidentales en los que no impera el marxismo económico -de reconocido fracaso-, campa a sus anchas este denominado marxismo cultural bajo el eufemístico nombre de corrección política. Que así es como se socavan los pilares de nuestra civilización: poquito a poco y por la puerta de atrás. «El camino largo», que decía Gramsci. Ese, es nuestro enemigo.

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    Diapositiva 20: Vegan: una secta travestida de ciencia

    Y ese enemigo, que no es tonto y que sabe de qué pie cojea la Humanidad, se vale de un arma infalible: la religión. Pero no una religión reconocida, no. Una fabricada a medida: el vegano-animalismo. Que nadie se equivoque: es una secta religiosa. Y es el camino para evangelizar a la ciudadanía y llevarla, poco a poco, a la destrucción del Humanismo y de toda nuestra civilización occidental. Una religión que lleva camino de fagocitar incluso a la verdad científica. Y aquí está la pregunta: ¿puede de verdad una secta travestirse de metodología científica, embaucar a los sabios e influir de manera absoluta en la ciencia oficial y verdadera? Lo vemos cada día. La respuesta es sí.

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    Diapositiva 21: Cap 6 · Los principios del populismo

    Para entender cómo se hace hay que pasar por la escuela. Y la escuela tiene nombre y apellidos: Joseph Goebbels. Aquel señor dejó para la posteridad un decálogo de principios que a día de hoy son la base constructiva de todo el oficio publicitario. De todo.

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    Diapositiva 22: Goebbels — el Principio de Orquestación

    Observen ustedes el más conocido de esos puntos, el sexto, llamado Principio de Orquestación. Y cito: «La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas, y repetir éstas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas». Traducido: si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad. Y Stalin pensaba igual que él, aunque llegaba incluso más lejos. Su receta era ésta: «Cuando un grupo disidente se vuelva incómodo, llámalo fascista y usa la autoridad de las instituciones para vincularlo con la intolerancia, hasta que la masa lo asocie con ella». Esto es: o conmigo, o contra mí. Si usted disiente de mi verdad —la única posible—, es usted un fascista sin derecho al mínimo debate. Medio siglo después, hay quienes aplican esto cada día, y con mucho éxito por cierto.

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    Diapositiva 23: Cap 7 · Veganismo vs Omnivorismo

    Y ahora, la historia. Que es increíble y rocambolesca, se lo advierto. Tiene dos protagonistas. Por un lado, el hijo de un granjero de Yorkshire que no soportaba la visión de la matanza de los cochinos en la granja de su padre. Y por el otro, una secta religiosa estadounidense de raíz cristiana y protestante, con más de veinte millones de adeptos y misiones por todo el mundo a día de hoy: la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Empecemos por esta última.

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    Diapositiva 24: Ellen G. White, la de la pedrada

    Dicha gente creía —y cree— a pies juntillas en dos cosas: en la nueva llegada del Mesías y en el vegetarianismo estricto. Su profeta y fundadora se llamaba Ellen G. White. Señora de frágil salud, casi analfabeta, que de pequeña recibió una pedrada —literal— de la que nunca se recuperó. Y dejó para la posteridad varias obras en las que manifestaba que Dios, a través de unas visiones —la señora entraba en trance como Santa Teresa—, le señalaba que sólo una dieta sin alcohol, sin tabaco y a base únicamente de vegetales, purificaba el cuerpo y el alma. Condición ‘sine qua non’ para presentarse ante la figura de Jesucristo. Como lo oyen. Y de aquellos barros, pues estos lodos.

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    Diapositiva 25: Cap 8 · A.D.A: nace el monstruo

    Porque esta señora logró, increíblemente, en una época en la que no existían los dietistas, fundar un sanatorio. Ese sanatorio devino en un College universitario, y ese College lo convirtió el Gobierno de los Estados Unidos (por arte de magia) en una universidad: la de Loma Linda. Y de ahí salieron todos los médicos nutricionistas y misioneros de América. Todos.

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    Diapositiva 26: White → Loma Linda → A.D.A. → Zolber

    Y no se quedó ahí: expandió sus tentáculos por el mundo entero. Cientos de hospitales, colegios y escuelas secundarias. Decenas de miles de iglesias. Y todas promoviendo la dieta ultra vegetariana. Claro, un hospital que impulsa una agenda dietética necesita dietistas que le digan al paciente qué tiene que comer. Observen ustedes la cronología. Año 1917: la adventista Lenna Frances Cooper cofunda en Cleveland, junto a cincuenta y siete miembros, la todopoderosa A.D.A, la Asociación Dietética Americana. Y seguimos: 1961, el College de Ellen White pasa a llamarse Universidad de Loma Linda. Y no paramos: 1981, los adventistas colocan a una de los suyos nada menos que en la presidencia del A.D.A: La nutricionista Kathleen Zolber, profesora de Loma Linda. Hoy el A.D.A. se llama A.N.D. (Academia de Nutrición y Dietética), y es el mayor grupo de presión dietético del mundo.

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    Diapositiva 27: La cita literal de la posición A.D.A. 2009

    Y tras el paso de la doctora Zolber por la presidencia, el A.D.A. lanza su declaración de posiciones sobre la dieta vegetariana o directamente vegana. Y la repite en el 88, en el 97, en el 2003 y en el 2009. Aquí la tienen. Léanla por favor, que es la llave de todo. Párrafo final: «Las dietas veganas son adecuadas para todas las etapas del ciclo de la vida, embarazo, lactancia, infancia y demás». Así, tal cual. Ése es el documento sagrado. Y ahora vamos a ver quién lo firma.

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    Diapositiva 28: 25 de 27 firmantes

    Se publicó en julio del 2009 en el Journal of the American Dietetic Association, y lo firman veintisiete autores y revisores. De los cuales, agárrense los machos mis queridos oyentes… ¡veinticinco!, sí sí: veinticinco de veintisiete, o son profesores de la Universidad de Loma Linda, o son veganos declarados, o son miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. ¡O las tres cosas juntas! Como lo oyen. Un documento firmado, como digo, por nutricionistas veganos adventistas tan reconocidos como Winston Craig, Reed Mangels, Catherine Conway, Virginia Messina o Elizabeth Tilak entre otros. Y éste es el documento que se cita, se esgrime y se pone como bandera en cualquier foro científico, académico o universitario que tenga que ver con el veganismo. Y lo han dado por bueno universidades de renombre y médicos serios. Pero se les olvida mencionar un detalle: quienes lo firman son nutricionistas, sí, titulados por Loma Linda o por Andrews University, pero son también fanáticos religiosos. Y por tanto no son competentes en la materia, por un puro conflicto de intereses ideológicos. Son todos de la cuerda. Conclusión, señores: el veganismo no es ciencia, sino propaganda religiosa. No hay ninguna razón para ser vegano. No es mejor para el medio ambiente. No es mejor para su salud. Y no es mejor para los animales. Pero alguien se preguntará: ¿pero qué demonios tiene que ver una dieta como el veganismo con la cría de exóticos que nos convoca hoy aquí? Pues todo porque, sin veganismo, no hay animalismo.

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    Diapositiva 29: Cap 9 · Donald Watson y la Ventana de Overton

    Lo que les acabo de contar responde, paso por paso, a los puntos uno y dos de la conocida como Ventana de Overton. Esa paciente técnica en varios tiempos (lo impensable, lo radical, lo aceptable, lo sensato y finalmente lo hecho ley), para conseguir los objetivos sociales más descabellados sin que la sociedad se dé cuenta. Está descrita como la carga nuclear perfecta para destruir sociedades humanas. Y funciona siempre, condenando la intolerancia en aras del buenismo y de la mediocridad.

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    Diapositiva 30: 1944 · vegetarian → VEGAN

    Según Overton, al condenar la intolerancia resulta utilísimo sacarse de la manga un eufemismo. Dulcificar el asunto: separar la palabra de su significado. Y «vegetariano» no es un término que disfrute de gran aceptación social entre una abrumadora mayoría omnívora. Hace falta otra palabra, a ser posible, de bonito acento extranjero. Y hete aquí que entra en escena, oportunísimo, el hijo del granjero de Yorkshire. Sí sí, aquel inglés que les mencionaba antes. Donald Watson se llamaba. En noviembre del 44 acuña la palabra «Vegan», cogiendo la primera y la última sílaba de «vegetarian», y funda a continuación la primera sociedad vegana del mundo, para diferenciar a veganos de los traidores vegetarianos, comedores éstos también de huevos, miel y leche. Y la bola de nieve, de nombre sonoro y exótico, echa a rodar sola, agigantándose en cada vuelta.

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    Diapositiva 31: Cap 10 · Humanizar al animal, animalizar al Hombre

    Con semejante caldo de cultivo no tardaron en aparecer los verdaderos gurús del vegano animalismo. Y estos ya no vienen a imponernos nada por la fuerza. Estos, vienen con una bandera mucho más peligrosa: la del «es por tu bien, el del planeta y el bienestar de los animales». Humanizar al animal... y animalizar al Hombre.

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    Diapositiva 32: Los gurús: Singer, Regan, Francione, Pearce, Faria

    Rompió la veda en el 1975 el eugenista y profesor de ética australiano Peter Singer, con su libro «Liberación Animal». Ahí quedan establecidos los conceptos del especismo, el «animal no humano» y los supuestos derechos de los animales. Ese libro es hoy la biblia del vegano animalismo. Y detrás fueron llegando los demás: Tom Regan, Gary L. Francione, David Pearce, Gary Yourofsky, Catia Faria... curiosamente todos filósofos, ninguno científico. Ni uno. Regan proclama que los animales no humanos son «sujetos-de-una-vida», igual que ustedes y que yo, y que por coherencia hay que atribuirles a ellos el mismo valor que al Hombre. Francione va más lejos todavía: marca la obligatoriedad del veganismo y aboga por abolir las razas y por prohibir la ganadería y la tenencia de mascotas, porque para él tener un animal en casa es especismo y maltrato. Pearce pontifica acerca de abolir el dolor y sufrimiento, herborizando a los animales carnívoros. Y Faria, directamente adoctrina acerca de acabar con la cadena trófica natural y alimentar a los depredadores silvestres con vegetales. No es broma. Esto está ya en tesis doctorales serias.

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    Diapositiva 33: «Declaración de la UNESCO» — NO EXISTE

    Ejemplo y aplicación práctica real de todo esto fue la anterior alcaldesa de Madrid, que quiso prohibir los circos tradicionales, y lo justificó con una supuesta demanda social mayoritaria. Era mentira, claro. Ante la evidencia de que casi nadie la apoyaba, echó mano de Goebbels y de Overton, y enarboló el Segundo evangelio animalista por excelencia: la conocida como «Declaración Universal de los Derechos del Animal» de la UNESCO, del año 1978. ¿El problema? Pues que es una declaración fantasma. No existe. La UNESCO jamás ha redactado o firmado ese documento. Jamás. Y sin embargo en todos los medios se cita como auténtico, y se pone como llave legal para abrir cualquier puerta, aprovechándose de la credulidad y la ignorancia de la ciudadanía... y también de la de los periodistas. Y la señora alcaldesa, juez de carrera por cierto, sabía perfectamente que era falsa. Y con esa mentira, dejó sin trabajo a casi dos mil familias del circo español.

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    Diapositiva 34: La «Declaración» de la UNESCO — ocho de sus catorce artículos

    Observen ustedes el documento. Este es el papel que todo el mundo cita. Ahí tienen ocho de sus catorce artículos, en pantalla: que los animales y el Hombre nacen iguales ante la vida, el «biocidio», el «genocidio», la prohibición de exhibir un animal en cualquier espectáculo... Léanlos con calma, que no tienen desperdicio. Y ahora fíjense abajo, en la firma. No pone UNESCO por ningún lado. Firma Georges Heuse, un colaborador de la UNESCO y presidente de la Liga Internacional de los Derechos del Animal (una asociación privada), que lo leyó a varios idiomas en la sede alquilada de la UNESCO, en París, el 15 de octubre del 1978. En la sede. Sí. En un salón alquilado. La UNESCO jamás redactó, adoptó ni ratificó el papelito. Ahí tienen ustedes el segundo evangelio verde: un papel sin padre.

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    Diapositiva 35: La mentira del maltrato animal

    Volviendo a la ex-alcaldesa estalinista azote de los circos madrileños, no olviden ustedes una cosa, porque es la madre del cordero: no existe el supuesto maltrato animal en los circos de Occidente. No existe. Esos animales nacen al lado del Hombre desde hace décadas; y hace décadas que no se captura un solo animal del medio natural, ni para un zoo ni para un circo. Son especies domésticas, queridas por sus propietarios, vigiladas a todas horas por biólogos, por veterinarios, por el Seprona y hasta por el propio CITES. Ni siquiera los zoos pasan controles tan rigurosos como los pasa un circo occidental. Entonces, si no hay maltrato, ¿qué hay? Sólo queda una cosa: el odio y la inquina al que piensa diferente.

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    Diapositiva 36: Cap 11 · La Declaración de Cambridge

    Y vamos con el tercer evangelio verde. El primero, recuerden, era la posición del A.D.A. sobre la dieta vegana. El segundo, esa Declaración fantasma de la UNESCO. Y el tercero es este: la Declaración de Cambridge. Ojo, que esta sí existe. Esta es real. Lo que pasa es que está absolutamente manipulada. Una monumental mentira, y muy bien pagada además.

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    Diapositiva 37: Declaración de Cambridge — el párrafo final

    Ahí lo tienen ustedes, con su membrete y todo: el párrafo final de la Declaración de Cambridge, firmado en el Churchill College el 7 de julio del 2012. Léanlo también por favor y asómbrense con la conclusión: «Que la ausencia de neocórtex en los animales, no parece impedir que tengan plena consciencia de sí mismos». Ya está. Eso es todo. Ni un dato, ni un experimento, ni una sola prueba: una declaración de intenciones. Que la ausencia de neocórtex, dicen, «no parece impedir». No parece. Y sobre ese «no parece», señores, se ha levantado un evangelio entero.

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    Diapositiva 38: Cambridge: 13 firmantes vs 75.000 neurólogos

    Y ahora lo importante: ¿quién firma eso? Oficialmente una docena de científicos. En realidad eran trece. Sólo trece. Trece hombres y mujeres que, contra toda la evidencia neurocientífica internacional, certifican negro sobre blanco que un animal sin neocórtex tiene plena cosnciencia de sí mismo. Y no sólo un perro o un elefante: hasta un pulpo. Y lo firman en presencia de Stephen Hawking, al que embaucan para que salga en la foto y poder vender después que él era uno de los firmantes. Falso de toda falsedad. Luego, cuando les preguntaron, resultó que ni siquiera estaban de acuerdo entre ellos... ni con su propio texto. La mayoría, o veganos declarados, empezando por el firmante principal, el doctor Phillip Low, o activistas del animalismo. Trece. Sólo trece, contra los más de 75.000 neurólogos de la «Organización Internacional del Cerebro» y los más de 40.000 miembros de la «Society for Neuroscience». Y a eso lo llaman ellos «el consenso científico». Y el ciudadano de a pie va... y se lo cree.

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    Diapositiva 39: Cap 12 · El Proyecto Gran Simio

    Y no piensen ustedes que esto que les cuento es cosa del pasado. Ni mucho menos. Los intolerantes son inasequibles al desaliento. Quieren acabar con los zoos, con los circos, con los acuarios, con la tenencia y la cría de exóticos... Con todo y con todos. Y en eso anda, desde hace años, la Asociación Proyecto Gran Simio.

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    Diapositiva 40: La Ley de Grandes Simios

    Han pasado ya dos años desde que entró en vigor la Ley de Derechos Animales en España que obligaba a nuestro país a tener también otra ley, esta vez de derechos jurídicos para los grandes simios, por lo que hace unos meses el ministro de Derechos Sociales reunió en su Ministerio a toda la parroquia de fanáticos, junto a los representantes de los zoos españoles, para echar a andar la futura norma. Si esta salvajada se aprueba, España se convertiría en el primer país del mundo en tener una ley así.

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    Diapositiva 41: Sandra y Cecilia — habeas corpus

    ¿Para qué la quieren? Primero para prohibir a los parques que los gorilas críen. Y luego, para incautar los simios de todos los zoos, quedárselos ellos (robo legal)… y facturarlos luego a cualquier «santuario» de su propiedad, como hicieron con Sandra y Cecilia; sí sí, la orangutana y chimpancé de los zoos de Mendoza y Buenos Aires que, una juez bonaerense, declaró mediante ‘Habeas Corpus’ «personas no humanas», robando así esos animales a ambos parques (que tuvieron que cerrar), y que hoy andan haciendo caja en sendos ‘santuarios’ de Brasil y Florida.

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    Diapositiva 42: Cap 13 · Zoos y criadores en la picota

    Y ahora, señores, permítanme que les hable de ustedes. Quizás ya no lo recuerden, pero hubo un tiempo en que la batalla era otra: se luchaba contra la captura de animales de la Naturaleza para evitar extinciones, y a favor de la cría en cautividad. Un fin loable sin duda, que todos aceptamos de buen grado porque era lo justo. El mantra fue «No captures, cría». Y así se hizo. Y el sistema funcionó.

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    Diapositiva 43: Cuatro especies salvadas por la cría

    Observen ustedes. El bisonte europeo: salvado por los zoos a partir de sólo doce padres fundadores. El cóndor de California, salvado por el Zoo de San Diego, que tuvo que capturar a los pocos ejemplares que quedaban en libertad para poder salvarlo. Y seguimos: el lobo gris mexicano, salvado también por un equipo de parques zoológicos. Y el cuarto… ¿qué les voy a contar a ustedes del guacamayo de Spix que no sepan? Extinto en su medio natural, joya del logotipo de nuestro anfitrión, y cuya única posibilidad de salvación pasa porque se deje a los expertos que saben del asunto -y no a mafiosos de espurios intereses como se ha hecho hasta ahora-, trabajar unidos en su cría en cautividad para arrancarlo de las garras de la extinción. Los cetreros dejaron de capturar del medio y criaron sus halcones, los acuaristas a sus peces, los terrariófilos a sus culebras, y ustedes a sus queridas psitácidas. Y con ello, salvaron incluso especies de la extinción. Eso no lo discutía nadie.

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    Diapositiva 44: Del «no captures, cría» al «muérete de asco»

    Bueno, no lo discutía nadie… hasta que irrumpió en escena el veggie animalismo, claro. Y ahí las tornas cambiaron. Ahora ya no importaba la biodiversidad. Tampoco el ecosistema. No, ahora ya sólo importa el relato del supuesto sufrimiento del individuo. Así que del «no captures, cría», hemos pasado, sin escalas, al «tampoco críes, y muérete de asco». Así, tal cual. Y que quede claro, señores: ustedes no son el problema sino los garantes de que muchas especies sigan hoy existiendo. Ecologismo y veggie animalismo, como ya he mencionado antes, son como el agua y el aceite: dos polos que se repelen.

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    Diapositiva 45: Los conejos del lince

    Al ecologista por ejemplo, le preocupa que se extinga el lince ibérico y lucha porque no desaparezca de nuestros montes. Al veggie animalista en cambio, lo único que le preocupa es el dolor y la muerte que pueda sufrir su presa por excelencia, el conejo. El ecosistema se la bufa. Y si para salvar al conejo del sufrimiento tiene que convertir al lince en vegano, no duden ustedes que lo hará. Y encima y gracias a Overton, les convencerá de que es lo correcto. De hecho, los E.V.A. ya lo están haciendo actualmente con sus mascotas. No les descubro nada nuevo si les digo que algunos perros y gatos, animales carnívoros (los felinos en sentido estricto), están siendo alimentados ya por sus dueños y por tanto maltratados, con piensos veganos.

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    Diapositiva 46: Cap 14 · El gran mantra del dolor y el maltrato

    Desde Walt Disney que no levantamos cabeza. El relato de la antropomorfización de los animales, con el auge de las redes sociales y de la prensa progre, se ha instalado en el subconsciente colectivo de gran parte de la sociedad. O mejor dicho: hemos permitido todos nosotros, con nuestra inacción y nuestro pasotismo, que se instalara. Y hoy mucha gente que cree de verdad que los animales tienen derechos jurídicos y que hay que evitarles cualquier tipo de dolor.

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    Diapositiva 47: El fraude del dolor

    La llave de todo, para estos sujetos, es el sistema nervioso central. Si lo tienes, sufres. Y si sufres, es inadmisible. Muy bien. ¿Dónde está entonces la frontera del especismo? Porque los noniceptores, los receptores del dolor de las neuronas sensoriales, están presentes desde el ser humano hasta los insectos. E incluso en nemátodos que no llegan al milímetro y parásitos del Hombre. ¿Qué vida vale más, la de un ser humano o la de sus parásitos?

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    Diapositiva 48: Cap 15 · Oceanarios contra el paredón

    Como les decía al principio, estos últimos meses las noticias no sólo nos han traído loros y guacamayos a la primera plana, sino también a delfines y orcas junto al debate de moda sobre las bondades o no de los grandes oceanarios.

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    Diapositiva 49: Ni cárceles, ni prisioneros

    Ni los delfinarios son cárceles, ni los delfines prisioneros. Viven estos animales en condiciones controladas, con sus necesidades cubiertas y un bienestar que no es una opinión y se puede medir científicamente. No por estar libre en el medio salvaje estás bien. En el océano la comida y el cobijo no son gratis, como tampoco la seguridad: no hay veterinarios y sí muchos peligros. El bienestar no se basa en la libertad sino en la felicidad. Y ésta como digo, es medible en cautividad. Dicen que orcas, belugas y delfines son infelices en los acuarios pero, esto, es mentira. Una mentira que el político, que es quien redacta las leyes, se cree.

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    Diapositiva 50: Los santuarios de delfines no existen

    Nos venden que la solución a lo de las orcas, delfines y belugas son los mal llamados ‘santuarios’, esos lugares en los que, asombrosamente, en vez de haber santos a los que venerar, hay animales y un gran negocio. Pues bien: los ‘santuarios’ de delfines y ballenas… no existen. Cuando la anterior alcaldesa de la Ciudad Condal quiso acabar con los delfines en el Zoo de Barcelona dijo que los mandaría a un “santuario”, y era un “santuario” que ni existía entonces ni existe ahora, y aquellos delfines viven hoy en un zoo de Grecia y en el Oceanogràfic de Valencia, perfectamente cuidados, por supuesto.

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    Diapositiva 51: La domesticidad casi triplica la vida — 20-31 vs 9-15

    Tampoco viven más los delfines en el mar. No sólo cetáceos: ningún animal vive más en libertad. La domesticidad triplica la esperanza de vida. Observen ustedes los números, que los números no opinan. Un tigre es raro que pase de los ocho o diez años en ninguna selva; yo, he trabajado con tigres domésticos que murieron de viejos a los veintidós, criando de forma natural. Con el delfín mular, igual: entre veinte y treinta y un años en un acuario moderno... y entre nueve y quince en el mar. Y esto no es suerte: es ciencia, tecnología y gente que ha aprendido a cuidarlos mejor cada año. ¿Y creen ustedes que aquellos 34 loros yacos que les mencioné al principio, iban a ser más felices en el Congo? Sépanlo bien: acabaron todos fritos en una sartén, en aceite de mono. Eso el político que incauta y prohíbe no se lo va a contar. Y ese político está sentado en ese sillón gracias a sus votos.

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    Diapositiva 52: Cap 16 · Bienestar o Libertad

    Y aquí llegamos al fondo del asunto ya que, este debate, no se dirime en parámetros científicos, sino filosóficos. La libertad de los animales, igual que la de las personas, es por lo visto innegociable. Esa es la clave de bóveda de todo: bienestar... o libertad.

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    Diapositiva 53: El bienestar no se basa en la libertad, sino en la felicidad

    El bienestar no se basa en la libertad: se basa en la felicidad. Y la felicidad, señores, lo repito, es medible en cautividad. Pero hoy, los prohibicionistas nos van ganando la partida con su relato de la infelicidad. Con nuestro beneplácito, encima. ¿Saben ustedes por qué? Pues porque durante décadas hemos estado brazo sobre brazo, como dinosaurios esperando el meteorito. Mirando a los demás por encima del hombro desde nuestra torre de marfil, convencidos de que zoos, acuarios y criadores éramos moral y legalmente intocables, y que no iba con nosotros la cosa.

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    Diapositiva 54: El poema de Niemöller

    Y aquí, permitan que les recuerde al pastor alemán Martin Niemöller y su poema «Vinieron». Nos viene como anillo al dedo. Ahí lo tienen ustedes. Cuando empezaron a cargar contra los toros, no movimos un dedo: desde los zoos se decía que compararnos con un espectáculo tan sanguinario era hasta ofensivo. Cuando cargaron contra los circos, dijimos que esos de la carpa itinerante maltrataban a los animales, y que nosotros de ninguna manera. Cuando cargaron contra la pesca y contra los cazadores, tres cuartos de lo mismo: ellos eran unos matarifes escopeteros y nosotros unas hermanitas de la caridad. Y así, uno detrás de otro: pastores, ganaderos, museos de historia natural, laboratorios, industria alimentaria... hasta llegar a nosotros. ¿Y qué pasa ahora? Pues que no queda nadie ya que venga en nuestra ayuda. Pensábamos que esta guerra no iba con nosotros, que estábamos por encima del bien y del mal. Y era mentira. Vienen también a por nosotros, y vienen a cortarnos la cabeza.

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    Diapositiva 55: La guerra se gana en los medios

    El enemigo lo es de todos los sectores por igual, y la única manera de vencerle es todos unidos, como un solo ejército. No hay otra. Y es un enemigo muy bien armado y subvencionado durante décadas: todas esas en las que nosotros no hicimos nada. Ellos viven de su cruzada; nosotros, cuidamos animales veinticuatro horas al día sin tiempo para nada más. Guerra desigual: zoos, acuarios y criadores pelean con un brazo atado a la espalda. ¿Sabían ustedes que en el primer borrador de la vigente Ley de Protección de los Derechos de los Animales se pedía la clausura de todos los zoos españoles? Así, tal cual, venía en el articulado, y tuvimos que dejarnos la piel para dejarlos fuera. No somos intocables: ni los grandes parques, ni el pequeño criador. Y una ley aprobada y en vigor, es muy difícil ya de revocar.

    El enemigo ha infectado con su adoctrinamiento a gran parte de la sociedad que vota cada cuatro años, creando unas determinadas tendencias sociales. Con el agravante además de que su bolsa electoral está en las grandes ciudades, donde es mucho más fácil adoctrinar. El campo está casi vacío y son los ciudadanos ignorantes del asfalto, la presa más fácil. Viene Overton en su ayuda y años de propaganda con todos los medios comprados y de su parte. Y la única forma de vencer en esta guerra en la que tantas batallas hemos perdido ya, es con sus mismas armas: los medios de comunicación. Ciertamente se consiguen cosas a veces manifestándose en las calles, e incluso en los Parlamentos o Tribunales de Justicia, no lo dudo. Pero donde de verdad está el campo de batalla de esta guerra ideológica es en los medios de comunicación. Las democracias funcionan así. Los ciudadanos votan libremente a quien ellos creen lleva un mejor programa electoral. Y alguien, tiene que comunicar a esos votantes las bondades de dichos programas. Nuestro enemigo, el Eco Vegano Animalismo (E.V.A.) lleva haciéndolo desde siempre. Nosotros, no.

    ¿Qué hacer entonces para evitar nuestra extinción? Pues fuera complejos y unirnos todos los sectores afectados contra ese enemigo que es común a todos, dejar de bajarse los pantalones y empezar a aflojar la pasta. Sí señores: si queremos sobrevivir y ganar esta guerra, hay que conseguir estar en los medios de comunicación día y noche hasta que la ciudadanía se informe de una verdad completa y no sesgada como hasta ahora, y logre abrir los ojos. Hay que revertir el ‘wokismo’ de las tendencias sociales Y que esa ciudadanía quiera votar después a quien lleve la defensa de nuestra historia, cultura, tradiciones y mundo rural en su programa electoral. Y eso señores, cuesta dinero. Los medios de comunicación no son gratis. Estar en los estudios de radio y platós de Tv se paga, y bien caro además. Y ese dinero tiene que salir de nuestros bolsillos, no queda otra. Y hay que invertir no sólo en presencia en medios, sino además en figuras relevantes y buenos comunicadores sin complejos que nos representen frente a cámaras y micrófonos. Porque sólo así, en igualdad de condiciones ganaremos la guerra y sobreviviremos.

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    Diapositiva 56: De la historia, a la leyenda

    Porque si no lo hacemos, ya se lo digo yo desde aquí: el objetivo irrenunciable del anti-especismo veggie animalista, es otorgar derechos jurídicos a los animales y lograr a futuro, la prohibición por ley del consumo de cualquier producto de origen animal: primer paso éste, para que nuestros hijos y nietos no conozcan nunca lo que es convivir con un loro, una cacatúa o un guacamayo. Ese día de muerte si no hacemos nada llegará, y será cuando la avicultura -junto zoos, safaris y acuarios-, habrá pasado a formar parte, no ya de la historia... sino de la leyenda.

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    Diapositiva 57: Sigamos en contacto

    Agradecido por su atención y paciencia (a pesar de las, seguramente lógicas y distintas sensibilidades de todos ustedes), y por supuesto agradecido al Loro Parque por invitarme a estar hoy aquí y dejarme hablar con libertad. Ha sido para mí, un gran honor. Ahí les dejo el QR para aquellos que quieran conservar esta presentación. Muchísimas gracias a todos, y hasta siempre.